Hay momentos en los que te das cuenta, no sólo de que las cosas van mal sino, lo que es peor, de que dificilmente vas a tener opciones de recuperarte, de cambiar la dinámica negativa del partido. Es sencillo pero muy duro: ese dia no toca, el equipo no está con la suficiente concentración para ser capaz de competir por la victoria.
Podemos poner algunos ejemplos de situaciones que te dejan las cosas claras.
- Preparas en un tiempo muerto una jugada para cerrar un cuarto con pocos segundos de posesión. Cuando salen los jugadores a la pista hay dos mal colocados, fuera de las posiciones que acabas de marcar y, por supuesto, o pierdes el balón o evidentemente acabas jugando un tiro de cualquier manera que casi nunca entra o se la pasan a uno del otro equipo. Te vas al vestuario repitiendo la mítica frase de Bilardo: “me quiero morir, los de rojo son los nuestros” (ponedle vosotros el acento argentino, que al escribir no me sale). Leer más [+]»
Todos los entrenadores empleamos muchísimas horas en la ejecución de la jugada perfecta, de la acción magistral creada por nosotros para el equipo. Ejercicios de 3×3, 4×4 o 5×5 donde valoramos al detalle la perfección en el sistema elegido, 5×0, repeticiones…etc, todo ello, con un sólo objetivo, el anotar.
Pero en muchas ocasiones, la habilidad de los jugadores, la creatividad de los mismos, la flexibilidad del entrenador o la lectura de juego trabajada previamente, da como resultado una canasta, con el mismo valor que cualquier otra proveniente de un elaborado sistema de juego.
A continuación, os voy a mostrar un típico sistema ofensivo. Los dos pívots en el poste alto para buscar una ventaja a partir del P&R. El objetivo esta claro, ventajas a partir del bloqueo y triangulaciones (alto-bajo, tiros abiertos, 1×1 poste bajo… etc.). Pero en esta ocasión, los dos puntos conseguidos por el Tau, vendrán de una acción diferente a lo previamente buscado. Una puerta atrás del alero de la esquina mientras todo el equipo se preocupa de la defensa de la jugada marcada por Pablo Prigioni.
Mi pregunta es la siguiente, ¿vale lo mismo esa canasta que otras?, ¿debemos los entrenadores dominar todas las acciones del juego?, ¿valoramos según el éxito de la acción o dejamos un espacio abierto al talento ?………