Leaving Las Vegas. Por Martí Artigas
Categoría: DEVOTION| No hay comentarios »“Son 79 dólares”. Mmmmm. No me lo podía creer. 25 euros cada uno de los pantalones de DKNY que me acababa de comprar. Fue la puntilla a cuatro intensos días en Las Vegas, en plena vorágine compulsiva de baloncesto y shopping. La situación ideal, vaya. Cuando compré el billete de avión a principios de año no me podía imaginar que mi tradicional viaje a las ligas de verano acabaría siendo la que seguramente es la mayor representación de un club ACB en la historia de las “summer leagues”. Fuimos cinco: Joan (jefe de prensa), Diego (entrenador ayudante), Pere (coordinador de la base), Borja (entrenador ayudante) y yo mismo. Lo bueno es que fuimos sin saber nuestro futuro. Somos así.

Aún recuerdo la primera vez que crucé el charco, en el verano del 2002 aterrizando en Miami (el aeropuerto más económico). Después pasé por Boston y Salt Lake City. Seis años más tarde afrontaba mi cuarta vez en Las Vegas y mi sexta en Estados Unidos. Pintaba bien, como siempre. La estrategia fue la de siempre: llevar dos bolsas, una de ellas vacía y la otra semivacía. No eran muchos días porque mis obligaciones familiares me lo impedían, pero suficientes. Salía el 12 al mediodía y llegaba a casa el 17 al mediodía. La diferencia respecto a los otros años es que con suficiente antelación había conseguido un vuelo directo directo Barcelona-Newark a un buen precio, para después enlazar hasta Las Vegas. Pere partió hasta USA con un diferente vuelo, madrugando, pero nos fue bien porque pudo recoger el coche que alquilamos (un Dodge Charger) con antelación y así cuando llegamos nos esperó. La frase de Pere una vez llegamos (Borja, Diego y él debutaban en USA) fue: “chicos. Me estoy sintiendo muy bien”. Bienvenidos a Las Vegas. Leer más [+]»





























