Archivos de abril, 2013

haz una parada en el centro de la zona. Por Trifón Poch

Categoría: OPINION| 1 Comentario »

Si en el anterior artículo descubría la existencia de misteriosos campos magnéticos que provocan la irremediable atracción de algunos defensores, los malos, hacia el cuerpo del contrario que les bloquea, tengo ahora que destapar la sospecha que me corroe desde hace ya mucho tiempo: hay también otros triángulos, otros agujeros ( no sé de que color) que atraen a muchos jugadores. Estas zonas no se definen ni se expanden por el espacio que les rodea, están en la superficie de juego. No importa el material, madera, cemento o goma verde sintética, ni la antigüedad de la instalación. Ahí están y ahí caen una y otra vez sin remedio los jugadores, y no sólo por su culpa.
Uno de estos pozos sin fondo se encuentra en el poste bajo, a ambos lados, justo ahí al borde de la zona, siempre fuera de la línea. Es en ese punto exacto donde se detienen para intentar recibir casi todos los que postean después de haber corrido contraataque por delante del balón. Es como llegar a un refugio de montaña después del esfuerzo de la ascensión o al abrigo del puerto tras una accidentada travesía. En lugar de intentar recibir lo más cerca del aro posible, de dirigirse con la aparentemente sencilla determinación de ganar la posición justo en el medio de la zona, justo delante-debajo del aro, donde se supone que se consigue el mejor porcentaje de acierto, pues no. El dichoso campo magnético subterráneo atrae al jugador fuera de la zona.
Este curioso y común fenómeno paranormal se repite en otras situaciones del juego. Leer más [+]»

pasando (de) bloqueos. Por Trifón Poch

Categoría: OPINION| No hay comentarios »

Puede haber diferentes explicaciones para valorar a jugadores que tienen problemas para defender situaciones de bloqueo. Os propongo, según mi opinión, algunas opciones:

Falta de actividad. Es muy habitual en cualquier categoría que cuando no se está en la zona de influencia del balón se reduce la actividad defensiva. En los jugadores jóvenes puede ser un problema de falta de educación, de que aún sus entrenadores no hayan llegado a esa parte de la lección. Si esa situación se mantiene en el tiempo, el jugador se instala en una dinámica muy peligrosa que acaba casi siempre con una ventaja para el ataque: es como si se enchufara sólo cuando el balón está cerca o el jugador al que defiende intenta intervenir y se desenchufara cuando sucede lo contrario. Actuando de esta manera se cede totalmente la iniciativa al ataque, el defensor va siempre por detrás, uno o dos segundos tarde. Es un mal camino pretender dominar a voluntad la puesta en marcha de la actividad defensiva. La actividad debe mantenerse siempre al 100% e incluso hay que ganar unos puntos porcentuales frente al ataque a través de la anticipación, de la comunicación, de la lectura del juego. Leer más [+]»