Rui Machida, base de la selección de Japón, ha deslumbrado en la Olimpiada de Tokio por sus asistencias. 12,5 de media, ha batido el récord en un partido olímpico, elegida en el quinteto ideal después de llevar a su equipo hasta la final.
Pero no solo sabe pasar. También sabe usar su técnica y su conocimiento para, a pesar de su tamaño, finalizar cerca del aro contra defensa. A una mano, en el 1er paso, alejando el balón de la defensa, sabiendo interponer el cuerpo para generarse el espacio necesario para subir el balón y evitar el tapón, …
Las finalizaciones son un gran aspecto a mejorar en el baloncesto de formación. Hay muchos fallos y muchas renuncias, por el miedo a fallar. Lo primero que hay que hacer es atreverse. Después hay que trabajar en el entrenamiento y mejorar los recursos técnicos, la lectura de espacios, el uso de los cambios de ritmo y la toma de decisiones. ¡Es muy fácil si lo intentas!
Lo primero en lo que tenemos que prestar atención es en su equilibrio, tanto cuando tira a pies quietos, tremendo desde las esquinas, como saliendo de indirectos. Para tirar bien los pies son una de las claves.
Abrines tiene una buena base pero, además, tiene otros muchos detalles interesantes: ofrece muy bien las manos al pasador, por ejemplo, y, aunque acompaña quizás un poco de mano izquierda, tiene una técnica de subida del balón, de extensión del brazo derecho y de golpe de muñeca excelentes.
Y acabo destacando algo que me alegra especialmente, la fuerza mental que ha demostrado. No es fácil acabar un torneo como la Copa ACB sin fallar un solo triple, con la gran exigencia física que supone para los jugadores en solo tres días y seguidos de competición, y superando además la presión de las defensas (muchos de sus triples estaban bien punteados) y la propia por no fallar. ¡Felicidades!