Enemigo mío. Por Trifón Poch.

 

Recientemente he estado presenciando en Cáceres la fase final de los campeonatos LEB. Al acabar el partido semifinal de la LEB Oro entre el Tenerife y el Alicante, mi anterior equipo, que perdió muy sorprendente en los dos últimos minutos después de llevar el partido controlado, se me acercó una persona que me dijo: » vaya partido que se ha pegado tu amigo«. Con lo de «mi amigo» se refería a un jugador que yo entrené en Alicante en mi tercera temporada allí, que no quise que continuara en el equipo a pesar de tener contrato y que había vuelto a Alicante tras mi marcha.

Siempre me ha sorprendido lo fácil que se traslada todo al terreno personal. La unica relación que tengo con mis jugadores es profesional. Es natural que haya jugadores con los que conectas mejor y otros con los que nunca te irías a tomar unas cañas, pero eso no tiene nada que ver con lo que afecta al trabajo del equipo. Hay quien piensa que el que juega más es porque te cae mejor y el que juega menos, llega a convertirse en ocasiones en alguien con el que no te dirijes la palabra, «no se hablan «. Puede que exista una situación de conflicto con algún jugador que por diferentes circunstancias tenga que seguir en el equipo hasta acabar la temporada (en los clubes que yo he entrenado, por motivos económicos, no ha sido fácil desprenderse de jugadores y sustituirlos en mitad del curso). Eso no quiere decir que a la hora de trabajar no se hable con ese jugador de todo lo necesario para que el equipo funcione.


Hay jugadores que cuando juegan no hay problema, pero que cuando pasan a jugar menos minutos de los que ellos, su agente, su novia, un aficionado o un periodista consideran justo, convierten ese cambio en algo personal, ya no te ven de la misma manera y son capaces de «pasar«, de buscar apoyos equivocados, de renunciar a ser capitanes «por motivos personales«, de realizar declaraciones que perjudican al grupo. Si un jugador juega menos, es para muchos sintoma inequivovo de que «algo pasa «, seguro que «hay problemas con el entrenador». Está claro que en situaciones puntuales podemos equivocarnos, pero, en general, lo único que sucede es que han pasado a jugar menos sencillamente porque están jugando fatal y no ayudan al equipo, porque hay un compañero que ha crecido y les ha ganado minutos o porque cuando las cosas se ponen feas en «un equipo pobre» ya no hay más oportunidades para los que no las aprovechan. No es nada personal. Si fuera así, he entrenado a muchos jugadores en mi carrera que han jugado menos de lo que se merecían por su esfuerzo diario o por lo preocupados que vivían todo lo que afectaba al equipo, pero simplemente no tenían el talento, la capacidad ni la responsabilidad contractual suficientes.

Atentos todosSucede lo mismo cuando no renuevas a un jugador. No importa que con anterioridad lo hayas sacado de un pozo o le hayas dado durante varios años la oportunidad de ser protagonista, de seguir compitiendo al máximo nivel. El día que decides no renovarle todo cambia de color. Seguro que te equivocas, en el fondo o en la forma y, a partir de ese momento, te van llegando comentarios (porque los comentarios siempre van y vuelven), te van colgando etiquetas que algunos ya no te quitan aunque no tengan argumentos suficientes para conocerte de verdad como entrenador.
Si se decide que un jugador no continue, además de que en mi caso siempre son decisiones consensuadas con los máximos responsables de la entidad que me paga, simplemente quiere decir que no considero que el jugador pueda ser útil al equipo en la siguiente temporada. Puede ser por la implicación que haya demostrado hacia el grupo, por su redimiento deportivo, por haber demostrado un egoismo desesperante, por cambios en la estructura del equipo, por condicionantes económicos, etc. Por supuesto, puedo equivocarme, seguro que otro entrenador con un estilo diferente tomaría decisiones distintas, pero lo que está claro es que en ningún caso mis decisiones están marcadas por cómo me caiga un jugador. No hay ni amigos ni enemigos. Por encima de lo personal somos profesionales que deben trabajar juntos para alcanzar unos objetivos. Todo sería fantástico si el ambiente fuese agradable, de «buen rollo», pero no siempre es posible conseguirlo y, a pesar de eso, siempre es necesario seguir adelante y es responsabilidad de todos trabajar cada dia y competir poniendo por encima de todo los intereses del grupo y los objetivos marcados por el club.

8 comentarios

  1. César dice:

    Hola Trifón. Nunca estuve entre tu «sector crítico» en Alicante (que surgió solamente cuando los resultados empezaron a empeorar), pero con el paso del tiempo, ¿no crees que fue un error firmar un contrato de tres años al jugador al que haces referencia, después de tan solo 7 partidos en la espectacular temporada 2004-05? Un saludo y te deseo lo mejor en Granada (sobre todo para poder callar al citado «sector crítico»).

  2. Paco dice:

    Hola Trifón!! En primer lugar BIENVENIDO A GRANADA!!! Cuando me entere de su llegada al CB descubrí este blog y estuve leyendo sus artículos y la verdad sin ánimo de «hecerle la pelota» me ha sorprendido muy gratamente la visión que tiene vd del basket, si me permite la expresión demuestra que es un gran estudioso de este deporte a todos los niveles.Tras leer este artículo le puedo decir que por Granada hemos tenido casos muy receintes como el q vd comenta y es cierto que en muchas ocasiones tanto aficionados como prensa nos dejamos llevar por falsos sensacionalismos en vez de hacer un análisis mas racional de pq un jugador ha dejado de tener minutos.
    Pues nada que un saludo de un miembro «veterano» del «FRENTE NAZARÍ» y hacerle saber que su fichaje nos ha generado un gran ilusión y confianza para la próxima temporada.

  3. admin dice:

    Contestando a César.
    Digbeu llegó a Alicante para reforzar al equipo en el playof contra Unicaja. El venía en esa misma temporada 04/05 de jugar a muy buen nivel en Italia con el Varese, promediando 14.4ppg, 3.3rpg, 1.6apg, 2.4spg, 2FGP: 66.3%, 3FGP: 40.4% en 34 partidos. Anteriormente había sido un jugador destacado en Joventut, Real Madrid y Barcelona. En aquel momento nos pareció que podía ser una ayuda importante para un equipo como nosotros. La pena es que entre todos no conseguimos que nos fuera util.

  4. admin dice:

    Contestando a Paco.
    No te imaginas las ganas que tengo de que todo nos vaya bien en Granada. Voy a trabajar para que el equipo esté a la altura de la afición que tenemos. Vamos a intentar ser lo más profesionales que podamos y a estar lo más cerca de vosotros.

  5. Atticcus dice:

    Hola Trifón! Espero que tengas mucha suerte dirigiendo a nuestro Granada y que consigas llevarnos a cotas mas altas. Aquí tenemos muchas ganas de ver buen baloncesto y que siga en el equipo Andrea Pecile. Estás invitado a unas cañas de antemano! Saludos.

  6. chema dice:

    trifon tengo tan solo 12 años i tio eres el entrenaor que yo granadino queria pa mi grana pro trifon no me decepciones eeee¡¡¡:)

  7. Alf dice:

    He sido abonado del Cebé durante seis años, incluido LEB. Por circunstancias de la vida, estoy trabajando en Alicante y debo decir que aquí no has dejado a nadie indiferente. Por mi parte, solo queda desearte mucha suerte y que el cebé quede en la posición que se merece. Saludos,

  8. JUAN CARLOS VIDAL dice:

    Hola Trifón,
    Te vi de lejos en el palacio de deportes viendo las semis de copa, aunque imagino que también estarías en la final.
    Intenté saludarte, osea, dar contigo pero con mi silla de ruedas (me recordarás de alicante por la foto aquella, jeje) no pude bajar donde estabas.
    He encontrado este blog y me ha parecido una buena oportunidad para saludarte.
    Un abrazo.
    Eres cojo….nudo.

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