aquí pasa algo. Por Trifón Poch

Aquí pasa algo. Qué gran frase. Hay muchas veces que un equipo o un buen jugador no acaba de funcionar y en realidad no pasa nada. No al menos de lo que mucha gente empieza inmediatamente a pensar y a manifestar. Lo fácil para algunos es llegar a la única conclusión que pueden o quieren entender: hay problemas con el entrenador. No es posible que este equipo no juegue como antes.¿Cómo es posible que este pedazo de jugador lo haga tan mal o juegue menos minutos que el año pasado? Aquí pasa algo. Seguro que está peleado con el entrenador.

Lo primero que no me parece correcto es llevar las decisiones de un entrenador o su relación con los jugadores al terreno personal. Lo de que “el profe me tiene manía” está muy bien para ciertas edades, pero en deporte de elite estamos tratando a profesionales y las decisiones que se toman no son personales, son profesionales.

Casi siempre este tipo de desajustes se dan cuando un entrenador intenta cambiar una situación de privilegio o cuando hay  jugadores que no juegan los minutos que ellos creen merecerse. Y casi siempre esos minutos que deberían jugar obedecen a una especie de derechos adquiridos, a un cierto status de nobleza, y no al rendimiento efectivo que están aportando al equipo o a su trabajo diario en los entrenamientos o a su actitud dentro del grupo o a su implicación con la situación del equipo y del club. El entrenador impone un nivel de exigencia a jugadores que no están dispuestos a aceptarla, sus minutos de juego se reducen y entonces su manera de demostrar su descontento es reducir aún más su rendimiento, empezar a sembrar dudas en el vestuario, airear problemas en el entorno del equipo. Nadie se para a analizar el mal rendimiento de un jugador como una responsabilidad suya. Siempre parece que debe ser tarea del entrenador conseguir que todos jueguen a su mejor nivel. En efecto es así, pero en este negocio, como en muchos otros, la responsabilidad es para todos y cada uno debería asumir la propia sin ver siempre el origen de sus problemas en los demás. Nadie se para a ver que normalmente los jugadores que se supone que tienen problemas con el entrenador son jugadores que no juegan bien y cuyo rendimiento era malo antes de que aparecieran las teóricas desavenencias. Difícilmente va a haber problemas entre el entrenador y un jugador que está rindiendo al máximo, jugando bien, con buena actitud de trabajo diario. ¿Tan tontos son los entrenadores?

Siempre se habla de que los jugadores deben estar «implicados en el proyecto». Pero, ¿quién debe conseguir que se impliquen? ¿El entrenador? ¿No recae una parte fundamental de ese esfuerzo en sus propias manos, en su actitud, en su toma de decisiones? Puedo aceptar que los jugadores intervengan en cómo trabaja el equipo, incluso dando sus opiniones en temas técnicos o tácticos que no les gusten o que ellos puedan ver desde otro punto de vista. Pero hay unas premisas. El punto de partida siempre es el del máximo esfuerzo y máxima profesionalidad. No vale el que se queja de todo pero va al 50% de sus posibilidades. Todo lo que se debata debe ser con un único objetivo: buscar lo mejor para el equipo. Y finalmente, este foro de discusión, en ocasiones nada agradable pero sin ninguna duda útil, debe ser siempre interno, nunca en el famoso entorno del equipo.

Hay otro aspecto que para mí es determinante. Es inaceptable que una actitud egoísta por parte de ningún miembro del grupo perjudique al equipo y, por lo tanto, a la organización. Porque aquí no estamos hablando de un grupo de colegas que nos juntamos a jugar a baloncesto. Hay mucha gente detrás, una ciudad o todo un país. Si un jugador deja de jugar al nivel que podría hacerlo porque no está de acuerdo con los minutos que juega o con decisiones que toma el entrenador, está condicionando el futuro deportivo de todos, está jugando interesadamente con el trabajo de todos los que cada día hacen posible que un club siga adelante, está engañando a tantos aficionados que le ven como un ídolo.

3 comentarios

  1. juanma dice:

    Hola Trifón:
    Como siempre muy interesante lo que escribes. Totalmente de acuerdo en que los entrenadores no sois profes que teneis manias, siempre lo he dicho. Si el jugador rinde lo poneis. Pero esto realmente ocurre, «sus minutos de juego se reducen y entonces su manera de demostrar su descontento es reducir aún más su rendimiento»?.
    No sé, alucino, además de falta de profesionalidad es absurdo y tonto porque si tu rendimiento se reduce es imposible que cuenten contigo…
    Un saludo mister y que los chicos sigan tan bien.

  2. admin dice:

    Contestando a Juanma.
    Ya lo creo que pasa. Se trata de tensar la cuerda, de echar un pulso al entrenador, entre otras cosas porque saben que en la mayoría de los casos lo tienen ganado. Ya has oido los comentarios de hoy: el entrenador es un mal necesario. Suerte que lo decían de broma, que en realidad no lo piensan.

  3. PacoLopez dice:

    Enhorabuena, una vez más por los artículos; entiendo muy bien a Juanma, los que amamos el Basket, no imaginamos como un «profesional» que además de practicar su deporte favorito, encima cobra por ello, no sea capaz de tomarselo super en serio, y dejarse la piel en la pista. Este año me ha costado trabajo renovar los carnets,(too €)… en casa somos cinco aficionados «de ley», (por suerte el pequeño no paga) pero me pondría triste pensar que los jugadores de mi cebe entren en esas ñoñerías, chiquilladas y paranoyas de ver quien juega mas, enfados con entenadores, desaires a compañeros, arbitros o afición. Trabajar con alegria y Profesionalidad. Y tampoco estoy de acuerdo con el comentario de Iturriaga sobre los entrenadores.
    ¡ SUERTE MAESTRO ! y que sea una gran temporá…

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