via crucis: segunda caída. Por Trifón Poch

Definitivamente, lleguemos a donde lleguemos en este Europeo, no habrá sido pasando por una alfombra roja, sino después de sufrir cada uno de los partidos. He ido aprovechando los tiempos muertos y los periodos entre cuartos para seguir la etapa de la Vuelta con final en Sierra Nevada y la verdad es que a veces se confundían ambos eventos deportivos. La Selección se ha pasado el partido contra Turquía «haciendo la goma» y, claro, al final la goma se ha roto. Mucho se está comentando la debilidad defensiva de nuestro equipo y, a pesar de que hay aspectos mejorables, cuando de verdad sufrimos en los partidos es cuando no metemos. Anotar en la primera fase 57 puntos fue sinónimo de derrota contra Serbia y los 60 de hoy también lo ha sido contra los turcos. Me ha sorprendido lo poco que hemos corrido. Es cierto que ellos han tenido claro el objetivo de parar cualquier opción de contraataque con faltas, pero creo que podíamos haber forzado un poco más la máquina teniendo en cuenta que somos uno de los mejores equipos del torneo en rebote defensivo y tenemos verdaderos especialistas, tanto exteriores como interiores, corriendo el campo. Siguen pesando mucho los balones perdidos. Somos el equipo que pierde más de las 16 selecciones y nuestro balance con las recuperaciones es demasiado negativo. Nos está faltando orden y quizás reconocer que, si no estamos muy sueltos en ataque, hay que trabajar más como equipo para anotar y no forzar situaciones de uno contra todos, en las que a veces nos estamos estrellando y forzando malos tiros innecesarios o sufriendo pérdidas que facilitan contraataques y ceden el control del ritmo del partido a nuestros rivales. Tampoco nuestros mejores anotadores están encontrando una linea continua. Hay apariciones puntuales, con varios buenos minutos de Rudy, menos de Navarro, algunas de Pau, pero aún no ha aparecido por ningún lado esa avalancha de anotación que tarde o temprano nuestra selección lanzaba contra cualquier rival en los últimos años, apoyados en el aparentemente inagotable talento de nuestros jugadores, seguros de nuestras capacidades hasta limites de desvergüenza.

En defensa no hemos estado mal, aunque nos ha costado mucho contener las acciones de penetración de sus exteriores, lo que ha provocado que hayan llegado balones con demasiada ventaja para sus pivots, que sin ser un prodigio de dominio técnico, han plantado su campamento en nuestra zona y han sacado petróleo. Un problema parecido hemos tenido con muchas situaciones de bloqueo directo central con las que han conseguido demasiadas opciones para las continuaciones al aro de sus interiores. Aún así sólo nos han metido 63 puntos, una cifra absolutamente insuficiente si nosotros estuviéramos desplegando todas las capacidades ofensivas que tenemos.

Finalmente quisiera comentar que me han sorprendido las desafortunadas declaraciones de Marc Gasol al acabar el partido. Quizás no sea el momento ni el lugar más apropiado para manifestar su opinión, que por otra parte es muy respetable. Ahora lo que el equipo necesita es otro tipo de actitudes, que sirvan como una ayuda para mejorar el equipo, que supongo que es eso lo que todo el mundo está intentando. Animo a todos, hay que seguir sufriendo y trabajando juntos.

5 comentarios

  1. coach40 dice:

    Efectivamente desafortunadas declaraciones de Marc y de Pau que también dice algo parecido.Recordarles a ambos que en la final del mundial se la dieron a Pau y todos sabemos lo que ocurrió. Además un partido no se gana o se pierde por la última jugada.

  2. Anónimo dice:

    Hace tiempo comenté un post de Trifón sobre un comentario que realizó Romay sobre los entrenadores en una retransmisión de un partido ACB. En las respuestas que se dieron en el post me di cuenta lo ‘sensibles’ que llegamos a ser los entrenadores ante ciertos comentarios. Ahora me sorprendo mucho más ante nuestra pasividad ante la persecución que recibe Scariolo sobre su gestión al frente de la selección, incluso en medios donde hace unos meses se defendía su contratación.

    Me indigno ante la poca seriedad de los medios deportivos cuando tratan la información sobre el baloncesto. Sobre todo la de la selección que se trata desde un punto de vista del más exagerado chominismo patrio que vendió que el camino hacia el oro sería un camino de rosas.

    Me indigno ante la salida de tono de un jugador de la selección cuando critica públicamente la opción escogida por su entrenador y esos mismos medios en lugar de reprenderle lo utilizan para remarcar los ‘problemas’ que existen en la selección.

    Es en estos momentos cuando el colectivo debería cerrar filas y desde los diferentes medios que disponemos apoyar a un representante que está siendo atacado simplemente por que no estamos obteniendo los resultados que todo el mundo suponía como seguros.

    Todo ello me parece una falta de respeto flagrante para el entrenador que nos representa, pero no sólo eso sino una falta de respeto a nuestro deporte. Que falta de respeto a una Serbia que planteó una gran defensa, que falte de respeto a un Bogdan Tanjević que planteó un partido para contrarrestar nuestro contraataque y atacar nuestro débil rebote. En fin,…. no será nuestro problema que hemos perdido el respeto de nuestros contrincantes.

    Parafraseando a Pepu : «RES-PE-TO»

  3. Anónimo dice:

    Por cierto,

    Yo sigo confiando en Scariolo y sus ayudantes, en Sergio Llull, en este grupo que nos ha dado tantas satisfacciones.
    En los momentos de los problemas es cuando se demuestra la personalidad de todo un grupo.

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