hijos de papá. Por Trifón Poch

Ha habido varios casos en estas ligas de verano USA de jóvenes que han destacado mucho en su primera experiencia profesional y que son hijos de grandes estrellas del pasado, tanto en el baloncesto NBA como en Europa.

Uno de ellos es Austin Daye, nacido en el 88, jugador de la Universidad de Gonzaga e hijo de Darren Daye, estrella del baloncesto europeo de finales de los ochenta, formado en UCLA y que destacó especialmente en su etapa en el Scavolini de Pesaro, donde formó una buena squadra al lado de Andrea Gracis, Darwin Cook, Ario Costa, Domenico Zampolini o el gran Walter Magnifico. Austin, nacido en Pau durante la temporada que su padre jugó en Francia, según nos comentó un agente francés en Las Vegas, ha sido elegido por Detroit en el Draft 09 en el puesto nº 15. Mide 2’11, es muy delgado y  juega habitualmente de 3, aunque por su altura pudo jugar algunos minutos de 4. A pesar de su tamaño se mueve muy bien por fuera, poniendo el balón en el suelo, siendo capaz de llevar el contraataque por el centro con botes, buscándose tiros de 3 desde el bote, dando buenos pases. Tiene mucho, pero que mucho talento y calidad técnica. Tira muy bien de distancia, incluso saliendo de bloqueos, y anota desde 3 puntos con facilidad. En la Summer League ha promediado 17 puntos, 8’8 rebotes y 1 asistencia por partido.

Stephen Curry, nacido también en el 88, Universidad de Davidson, hijo de Dell Curry, buen anotador que desarrolló gran parte de su carrera NBA en los Hornets de Charlotte. Si el padre anotaba, tendríais que ver al niño. En su último año, ¡28’6 puntos por partido! Ha sido seleccionado por Golden State en el Draft 09 con el número nº 7. Cerca del 1’90, poco cuerpo, aunque no es débil. Juega base y de 2. Muy anotador. Muy buen tirador. Tira de tres tras directo o llegando en contraataque. Buen 1 contra 1 central. Bueno técnicamente, domina bote con ambas manos. Puede hacer las combinaciones más increíbles de botes y cambios de mano. Tiene cierta incontinencia a la hora de tirar que le lleva a cometer errores no forzados. En Las Vegas, 17’6 puntos, 4’6 rebotes y 4’2 asistencias.

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