postura oficial. Por Trifón Poch

Se entregaron ya los Premios Principe de Asturias y, sin ninguna duda, a pesar de la variedad de los ámbitos de la actualidad que reciben este importante galardón, de lo que más se ha hablado y escrito es de «la Roja«, de la Selección Española de fútbol Campeona del Mundo (creo que no me he dejado ninguna mayúscula), que ha recibido el premio de Deportes 2010. La polémica en los días previos a la regia ceremonia ha surgido alrededor de la no asistencia al evento de todos los jugadores del equipo nacional. Esa ausencia ha parecido ser motivada por la negativa de los entrenadores de algunos equipos, en especial de Mourinho y Guardiola, a dar permiso a sus jugadores para desplazarse hasta Oviedo, teniendo en cuenta la proximidad de un partido de Liga en el mismo fin de semana.

Lo primero que me viene a la cabeza es si no hubiese sido posible ajustar las fechas de otra manera. Sabiendo desde hace tiempo que los jugadores, en plena compelición liguera, debían recoger el premio, ¿no habría sido factible mover la fecha de la ceremonia, cambiar algún partido de día o buscar un momento especial para dar el premio sólo a la Selección?

Otro aspecto que me parece importante es que no se debe personalizar en los entrenadores la decisión de que los jugadores no pueden asistir a la ceremonia. Lo que se debía haber transmitido a la opinión pública es una postura de club. Son los clubes como entidades los que no permiten que sus jugadores se ausenten de una concentración previa a un partido para asistir a un evento, por importante que sea, y no el capricho de sus entrenadores. Pienso que lo que debe hacer un club es proteger a todos sus miembros. Una temporada ya genera suficientes situaciones de conflicto como para no estar atentos como estructura para no poner a un jugador o a un técnico en el disparadero.

Es más, ¿no habría sido más coherente que la propia Liga, como competición, hubiese planteado una solución común a todos los equipos implicados? No se puede dar la imagen de que unos entrenadores sí son comprensivos y otros no, de que unos clubes sí dejan a sus jugadores y otros no, o de que el club no dice nada y es el entrenador el que no deja.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *