sí, es tiempo de play-off. Por Trifón Poch

Después del para algunos decepcionante inicio, por la clara superioridad del Madrid sobre el Joventut en el primer partido de la serie, estamos de enhorabuena. Igualdad extrema en todos los partidos, que han llegado a sus instantes finales sin estar decididos. Sorpresas como la victoria de Gran Canaria en el Martin Carpena, con prórroga incluida. Tapones ganadores, como el de Basile a Rafa Martinez. Empates a uno, que nos llevan al deseado tercer partido. Más de uno habrá suspirado al ver que no pasaba como la temporada pasada, que todo fueron 2 a 0 y se nos fue ésto en un visto y no visto, y así podremos decir que con el play-off a tres partidos no está tan mal. Favoritos a punto de ser eliminados. Emoción, máxima tensión. El pasado domingo fue electrizante: a la derecha la televisión encendida siguiendo los partidos en la siempre interesante transmisión de Canal Sur y a mi izquierda el portátil abierto con la jornada virtual echando humo. Ampliar estadísticas, «conectamos con el Palau Blaugrana«, pulso ampliar jugadas, «nos vamos al Buesa Arena«, le doy a refrescar la página y vuelta a empezar.

No creo que deba haber decepción por el primer partido en Madrid. Los play-off son emocionantes e interesantes no sólo por los resultados ajustados de los partidos. Si tenemos esa suerte, como así ha sido en el resto de encuentros hasta hoy, pues a disfrutarlo. Pero el valor de este tipo de eliminatorias va más allá y quizás ese aspecto no se aprecia lo suficiente. En el reciente play-off disputado entre Lakers y Rockets ha habido mucha emoción, se ha llegado al séptimo partido, nadie lo pone en duda, es la NBA. Y sin embargo ha habido resultados bastante claros en la mayoría de los partidos: +19 para Lakers en el séptimo, +15 para Houston en el sexto, +40 para Lakers en el quinto, +12 para Houston en el cuarto, +14 para Lakers en el tercero, +13 para Lakers en el segundo y +8 para los Rockets en el primero.

La grandeza de este tipo de competición, alternando partidos en casa de ambos equipos hasta conseguir un número determinado de victorias, es precisamente eso, que el Madrid domine claramente el primer partido en su pista y que a las 48 horas se vea superado por la Penya en Badalona. El juego mental que eso provoca en los equipos. ¿Cómo el Joventut se ha superado después de la pobre imagen del sábado? La incertidumbre de poder jugar con un Ricky Rubio que finalmente es decisivo en el partido de ayer. ¿Cómo va a reaccionar el Madrid ahora? ¿De qué lado va a estar la presión de la derrota? ¿O de la victoria? ¿Qué preparan los entrenadores para el siguiente partido? Un detalle puede ser decisivo, hay que estar preparados para todo. No es fantástico. Por eso, aunque un día un equipo gane por 20 puntos, hay muchos que queremos más triples de Bullock, más robos de Ricky, más rebotes de Felipe, más tapones de Moiso, más decisiones de Sito Alonso y Joan Plaza. ¡¡¡Queremos más!!!

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