yes we can. Por Trifón Poch

OBAMA EN N. CAROLINAConfieso que, a pesar de la cara, soy de los que echan una lagrimita con según que película. También se me ha puesto la piel de gallina viendo la expresión del reverendo Jesse Jackson, después de tanta lucha, viviendo el momento en que un afroamericano es aclamado como presidente de los Estados Unidos. Es que soy un romántico, todavía creo en el poder de la palabra para convencer y emocionar, para motivar, para ponerte en marcha después de un mal momento. Confieso que estos días he apreciado el magnetismo de Obama. Su discurso de hace unos meses (convertido en video musical. Os recomiendo ambos) en el que repetía un mismo mensaje, tres palabras, «Yes we can» tiene una carga emotiva que no te puede dejar indiferente aunque estés sentado en un sofá en el sur de España, muy lejos de su Honolulu natal. En ese discurso, al principio la gente le escucha y le jalea como en cualquier mitin político, entregados sin esfuerzo, pero poco a poco, a medida que él va hablando algo va creciendo y la cadencia de sus palabras, el ritmo de sus frases, «yes we can», lo que dice y cómo lo dice, transforman el forofismo inicial en asentimiento, en emoción, le creen, han conectado y están dispuestos a seguirle.

En una de las mejores películas de deporte que he visto, Un domingo cualquiera, Al Pacino es el veterano entrenador de un equipo de futbol americano en Miami. En uno de los partidos, hace una charla en el vestuario que empieza como una previa más, pero la tensión va subiendo de tal manera al ritmo de sus palabras que los jugadores saltan al campo con las venas del cuello y de las sienes a punto de estallar. Una pulgada es el corto espacio que les separa de la victoria por la que deben luchar todos juntos, a pesar de las diferencias que hay entre ellos, a pesar de las lesiones, no hay otra opción, no en las cabezas de esos jugadores que salen convencidos por las palabras de su entrenador de que nadie les arrebatará lo que como equipo ya es suyo.

No hay mejor ejercicio cuando diriges un grupo humano o simplemente cuando te relacionas con los demás que el intentar, sin imposiciones, convencer, explicar los objetivos y conseguir que los demás los sientan también como suyos, hablando, comprender cuales son las cualidades de los jugadores y saberlas canalizar para alcanzar el éxito de todos, sin dar órdenes, encontrar el camino para llegar a la diferencia de cada uno y también para tocar el corazón del grupo en un momento en el que necesitamos una reacción. Yes we can.

3 comentarios

  1. JI dice:

    me suena esa escena… porque nos la enseñaste en el CES de este año de Málaga. QUe importante es motivar. Ver como los jugadores salen creyendo que pueden con todo. Y si sale bien, al dia siguiente te siguen donde quieras.

    Suerte con esos yeswecan x granada.

  2. Hola, ya de vuelta por aquí, muy bien hilvanado lo ‘uno’ con lo ‘otro’ y sobre lo ‘uno’, a mí también se pusieron los ‘pelos como escarpias’ al observar muchas escenas similares a las del reverendo Jackson, con gente normal y corriente que necesitaba que pasara lo que finalmente pasó. Un abrazo

  3. Alvaro dice:

    Como te comenté tras el Pamesa-Granada (vale, era un mal momento, pero no tenía otro), enhorabuena por tener un blog y hablar de todo un poco de basket con todos. Un saludos desde Valencia.

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