la casa por el tejado. Por Trifón Poch.

En este año que he estado sin entrenar, que algunos han llamado sabático (¡qué gracia!), he tenido la oportunidad de ver muchos entrenamientos y partidos de categorías de formación, de niños y niñas. Hay muchas cosas que decir sobre todo lo que he visto dentro y fuera de la pista y tendremos oportunidad de ir comentándolas, pero a raiz del artículo que publicó recientemente José Luis González sobre lo que él ha denominado «el árbitro orquesta», sí me gustaría empezar estas consideraciones hablando sobre el trabajo de entrenador en equipos de jóvenes. Lamentablemente gran parte del tiempo dedicado al entrenamiento se ocupa en ejercicios enfocados hacia el que parece el objetivo más importante: ganar, y hay muy poca atención a la técnica individual. Se pide al jugador que desarrolle conceptos de juego complejos sin tener una base técnica suficiente. No puedes organizar una sofisticada salida de presión, por ejemplo, si los niños apenas saben botar o hacer un cambio de mano o no tienen todavía la fuerza necesaria para dar un pase largo. Se incide en conceptos de ataque complicados para jugadores que no están preparados técnicamente para ejecutar las acciones que darían agilidad a esos conceptos. Hace años estaba viendo el entrenamiento de un equipo de base previo al  de ACB y uno de mis americanos, apasionado del baloncesto, también miraba, se me acercó y me dijo: ¡Qué malo es el entrenador! ¿Porqué hace esos ejercicios si técnicamente no pueden? Le propuse si quería entrenar a aquel equipo algún día y me dijo que sí. Se pasó todo el rato trabajando simples movimientos de ténica individual, incluidas entradas por la izquierda.

Parece que no se puede «perder el tiempo» con determinados conceptos de mejora porque lo que interesa es ganar el campeonato escolar de la ciudad o el autonómico de selecciones. Además de que no se trabaja adecuadamente en los entrenamientos otro aspecto que me parece importante corregir es la actitud del entrenador que debe formar niños. La manera de dirigirse a los niños, de corregir en los ejercicios, de estimular y exigir al mismo tiempo no siempre es la más adecuada. Donde este aspecto me resulta más preocupante es en la dirección de los partidos. Demasiados entrenadores formadores actuan como lo hacemos los profesionales. Llegado el partido se deja de ayudar a los niños a seguir mejorando, no se disfruta jugando, se sufre, y a esas edades no es lo más correcto. Los gritos, las broncas, los cambios por errores, las protestas a los árbitros, incluso actitudes tramposas con el único objetivo de ganar a toda costa, lo único que provocan en el niño son miedos, inacción por no cometer un error, inseguridad y reacciones violentas hacia un rival o hacia «el pobre árbitro orquesta». Durante el partido es precisamente cuando más debemos concentrar nuestra atención de entrenador que forma en las correcciones técnicas, en el apoyo al niño. No imaginamos cómo vive un pequeño el día, el momento del partido. Para ellos es un momento muy especial, están nerviosos, sus familiares vienen a verles, quieren hacerlo bien y, en muchas ocasiones, se encuentran que es su propio entrenador el que se convierte en una presión tan grande que convierte ese instante en un mal rato.

10 comentarios

  1. Alicantino dice:

    Palabras sabias… esta debería de ser la carta de presentación de todos los cursos de entrenador de niveles de base

  2. JMGG dice:

    Esa es la realidad. Si muchos no saben comportarse en la vida, ¿que van a enseñar a los niños? Pero los padres y las madres también son otro mundo.

  3. Azote dice:

    Desde mi experiencia como entrenador de base no puedo darte mas que la razon en todo.

    Yo he cometido todas y cada una de las mil cosas que no se ha de hacer como entrenador. Pero bueno, no me quejo, porque hasta de eso se aprende.

    Mi problema fue pasar de entrenar seniors a entrenar en minibasket de 1º año, donde los niños no sabian ni correr sin balón .
    Lo malo de entrenar exclusivamente fundamentos individuales, fué que llega el dia del partido y ves a 5 chavales corriendo sin criterio por la pista mientras el rival te destroza. Y eso también mina la moral de los jugadores y más aun de los padres.

    De echo, esa temporada tenia problemas para tener un minimo de jugadores para jugar los partidos, porque los niños no se divertian en los partidos ni de cerca a como lo hacian en los entrenos.

    Por cierto, al menos esa temporada a mi cargo les sirvió de mucho. Ahora son un equipo bastante aceptable, incluso uno juega en la selección provincial y eso me llena de orgullo.

  4. admin dice:

    Contestando a Azote.
    Tu última frase da la clave. No siempre es posible ver los resultados de manera inmediata, pero si trabajas en una linea coherente al final siempre llegan. Además los resultados con niños en ese nivel de iniciación no deberían ni contarse. Los resultados que de verdad importan son su mejora individual, que lo pasen bien aprendiendo en los entrenamientos, que mantengan el interés por nuestro deporte, que aprendan a relacionarse en un grupo de iguales, que aprendan en ese grupo a reconocer las diferencias y, a la vez mantenerse juntos, etc. El camino es duro a veces, porque perder no gusta a nadie y el mundo de los padres no es fácil, pero si acabaste sintiéndote orgulloso es que hiciste un buen trabajo.

  5. yo soy un ex del cb granada ahora juego en el equipo infantil de las escuelas y mi entrenador solo le importaba ganar y ganar y lo unico que se hacia en los enrenamientos era 5×5 3×3 aora donde estoy (escuelas)estoy trabajando tecnica individual y he mejorado mucho
    muy buen articulo señor Poch

  6. lluis dice:

    He tenido la suerte de trabajar en varias ciudades españolas y poder observar las diferencias entre filosofias de trabajo y formas de entender el baloncesto de base.
    El año pasado casualmente estuve 9 meses trabajando por el sur(jaen y granada) y pude comprobar en primera persona que el trabajo que alli se realiza nada tiene que ver con el que hacemos por aqui por ejempoo (no quiero decir que uno sea mejor que otro, no se confundan)
    Aqui estamos acostumbrados a trabajar y machacar la tecnica individual como primer objetivo, para luego poder dotar al jugador de una riqueza tactica. Sin embargo, alli observé como la tecnica individual ocupaba un pequeño porcentaje de los entrenamientos diarios.
    Felicidades por el articulo.

  7. Antonio dice:

    ¡Excelente!. Tú artículo es una magnífica síntesis de la problemática del baloncesto de formación. Mi experiencia como padre de jugadores -dos chicos de 14 y 21 años- y aficionado, en doce años que llevo viendo entrenamientos y partidos de diferentes categorías -incluídos los de un centro de formación de élite-, así lo confirma. NO SE PUEDE DECIR TANTO EN TAN POCAS PALABRAS.
    PD: La frases en «naranjita» son de tesis doctoral.¡Enhorabuena Trifón!

  8. Iker dice:

    ME ALEGRO MUCHO QUE EN UNA PÁGINA COMO ESTA UN ENTRENADOR PROFESIONAL HABLE DE BALONCESTO BASE Y LO HAGA CON MUCHO SENTIDO COMÚN Y SENTIDO CRÍTICO. TAMBIÉN ME ALEGRO QUE SE GENEREN ESTOS FOROS QUE RESULTAN DE SUMO INTERÉS Y EN DONDE HE PODIDO LEER OPINIONES MUY SENSATAS Y LLENAS DE RAZÓN. UN ABRAZO, DE UN ENTRENADOR DE BASE QUE INTENTA APRENDER TODOS LOS DÍAS Y FORMAR JUGADORES, EN EL SENTIDO MÁS AMPLIO DE LA PALABRA, EN EL PAIS VASCO.

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