Marketing Deportivo. Por Jordi Puig

 

Para algunos equipos ganar significa quedar campeón, para otros ganar es clasificarse para los play-off o para disputar la Euroliga, otros destacan que para ellos ganar es mantener la categoría, etc.. Evidentemente cada uno asocia el término ganar en función de sus expectativas. Lo que nadie discute es que el objetivo principal de cualquier equipo es ganar. Pero ganar no es el único objetivo de los clubes. Hay otros objetivos que podemos denominar secundarios, como el tener más notoriedad, mejor imagen, generar más recursos,…. La confección de la plantilla siempre se hace con el objetivo de ganar; el problema es que  este objetivo, a priori, nadie puede asegurar que se vaya a lograr. Hay tantos factores que influyen en el rendimiento de un equipo y en el de sus contrincantes que nadie puede controlarlos todos. Probablemente por este motivo algunas veces hay fichajes que responden más a criterios de imagen, que van más destinados a cumplir con los objetivos secundarios (que sí pueden garantizarse con un buen plan de trabajo), sin tener tan en cuenta el principal. En muchos de estos casos se demuestra lo sumamente complicado que resulta aplicar el marketing al deporte profesional. Si los clubes disponen de buenos profesionales pueden explotar la imagen de según qué jugador para ganar en notoriedad, conseguir más ingresos y tener mucha más repercusión en los medios, pero si esto no viene acompañado de buenos resultados y no se cumplen las enormes expectativas que suelen crearse, el final suele ser desalentador.

 

jordi_puig@teambasket.com

 

 

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