Matando el tiempo muerto. Por Trifón Poch

Otra de las ideas que se han desarrollado en medio del debate sobre la necesidad de cambios para mejorar nuestro baloncesto es la reducción de los tiempos muertos.
Uno de los argumentos que esgrimen los que anteponen la audiencia televisiva a la apreciación del juego como camino para mejorarlo todo es que hay demasiadas interrupciones. Paralelamente argumentan que los telespectadores cambian de canal cuando se produce un tiempo muerto.
Me parece que en este aspecto, como en algunos otros, se aprecia una sumisión del baloncesto al medio que lo emite, cuando en mi opinión, excepción hecha de algunos detalles que pueden ser importantes y que habría que debatir, lo que debería ser es que el medio televisivo supiera sacar todo el potencial que el baloncesto tiene como espectáculo sin intentar intervenir en las normas que lo definen como juego.
Otro prejuicio latente en esta linea de pensamiento es el que defiende que los entrenadores tienen demasiado control sobre el juego, que piden demasiados tiempos muertos, que muchas veces esos tiempos no son necesarios. Una vez más se culpa al entrenador, una vez más se ve al entrenador como algo inconveniente, una vez más, en mi modesta opinión, falta educación y falta respeto.
Un tiempo muerto por cuarto en los tres primeros y dos en el último no me parece que sean demasiados. ¿Es posible que en la NBA haya bastantes más, incluidos los llamados de 20 segundos, y allí no parecen suponer ningún tipo de problema?
En la actualidad la gran mayoría de los partidos han pasado a ser televisados y desde hace unas temporadas se han impuesto desde la organización los llamados “tiempos muertos de televisión”. Esos tiempos sí parecen ser imprescindibles y están marcados los momentos en que se producen en cada cuarto dependiendo de si los entrenadores han usado los suyos o no.
Es una pena que no se tenga la mentalidad necesaria para enseñar al espectador a valorar  los momentos de espectáculo que provocan los tiempos muertos, tanto en el momento en que se produce, como en las jugadas y las alternativas de marcador que pueden producirse a partir de lo que en ellos se trabaja.
También creo que televisivamente el minuto de respiro o de tensión que supone el tiempo muerto en la pista, no debería servir tan solo para emitir unos anuncios, que además son siempre los mismos y que quizá sean lo que aburre al televidente. Es un gran momento para ofrecer imágenes de partidos anteriores entre los dos mismos equipos, precedentes de jugadas similares a la que se puede producir después del tiempo muerto, repeticiones de alguna jugada interesante, reacciones de los protagonistas en cámara superlenta, un corte de entrevista a algún jugador o entrenador, etc.

Un comentario

  1. Ramon Llibre dice:

    Hola, Trif. Antes de todo felicidades.
    Los más importante de un partido es darle continuidad. Para ello, creo que la mejor forma de hacerlo es evitar que los arbitros tengan que coger la pelota antes de que un equipo saque de banda o fondo. Esto resta posibilidades de contraataque que es una de las jugadas más espectaculares que se pueden producir en basket.
    Personalmente limitaría esta acción de los árbitros exclusivamente en caso de falta personal.

    Suerte.

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