paisaje después de una paliza. Por Trifón Poch

No sé que sensación os habrá quedado del menos 37 contra el equipo USA. Sin dejar de lado la superioridad de los americanos camino de la medalla de oro, acabé con la impresión de que habíamos jugado bastante blandos. No me gusta el detalle de que hayan tirado los mismos tiros libres que nosotros, de que en tres cuartos hayan anotado más de 30 puntos, de que nosotros acabemos con menos faltas que ellos, 19 a 28. Está claro que a la selección norteamericana le importan poco las faltas. Pegan y siguen pegando, abusan del uso de las manos conscientes de la intimidación que provocan en sus rivales y en los árbitros y de que la profundidad de su banquillo es tan abisal que les da lo mismo. Y encima coach K no paraba de protestar cada vez que pitaban falta a sus bases por agarrar, en algo más parecido a unos pasos de lambada que a una defensa legal 1 contra 1. A los americanos les importan poco las faltas y a nosotros no parecían importarnos sus puntos lo suficiente. Sólo Felipe Reyes ha estado a la altura. Extraordinario su trabajo en el rebote de ataque y el único que ha dado una respuesta física al nivel de los NBA.

Es inevitable aceptar que el rendimiento de jugadores muy importantes de la selección está hasta ahora muy por debajo de la responsabilidad que tienen en el equipo. Sólo hay que ver sus porcentajes en tiros de campo en los primeros cuatro partidos de esta Olimpiada: Calderón, 12 de 31, un 38,7%, con 8,5 puntos por partido; Navarro, 8 de 31, un 25,8%, con sólo 5,5 puntos de media por partido,  y Garbajosa,  4 de 20, un 20%, con menos de 3 puntos de media.

No sé si nos hemos guardado algo. Tácticamente hemos utilizado una defensa en zona 2-3 durante muchos más minutos que en anteriores partidos. Creo que ha ayudado a cambiar el ritmo de los americanos pero su sorprendente acierto en los triples ha restado efectividad a este cambio. Si hasta ahora los americanos llevaban un 29% de acierto en los tiros de tres, con 19 triples anotados en tres partidos, contra nosotros han metido 12 de 25, rozando el 50%. Han vuelto a acordarse de los triples precisamente cuando juegan contra nosotros. No hemos jugado demasiadas situaciones de presión en toda la pista. No ha aparecido la famosa 1-3-1. Quizá algunos de nuestros jugadores no se sienten capaces de derrotar a los NBA o prefieren intentar la victoria en una hipotética final. Es dificil de saber si tenemos recursos reservados para esa ocasión. El problema puede ser que los jugadores americanos también tengan un plus de motivación guardado para una final que, por primera vez en muchos torneos, parecen desear ganar por encima de todo.

3 comentarios

  1. mericesc dice:

    No sé. Dudo de que en la diferencia entre su equipo y el nuestro influya especialmente que defiendan tan al límite (o por encima) del reglamento. La diferencia física es tan brutal que me parece que para intentar ganarlos, lo primero es que ellos pongan algo de su parte…

  2. Huzebio dice:

    Yo creo que los sistemas de Aíto no favorecen a ciertos jugadores de la misma manera que lo hacían los de Pepu. Garbajosa lleva 2 años sin jugar y es normal que esté flojo. Incluso Navarro, si me apuras, que no ha sido su mejor año. Pero qué le pasa a Calderón?
    Aun así, confío en estos chicos. Y en Aíto. Confío en que haya estado entrenando defensas que necesiten un tiempo de rodaje y que las cosas empiecen a salir a partir de ya. Confío en que sorprenderán a USA, en esa hipotética final, con defensas inatacables! :p

  3. Jose Carlos dice:

    A partir de mañana saldremos de dudas sobre si españa sigue triste (lo cual sería ya muy muy preocupante) o recuperan esa alegría, la intensidad y la concentración en el juego que hasta ahora yo por mi parte he visto mas bien poco.

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