ya estoy en orlando. Por Trifón Poch

 

Después de varios días con problemas técnicos en el editor de wordpress, algunos de los cuales todavía nos limitan a la hora de ofreceros vídeo ("estamos trabajando en ello"), volvemos a la carga en Teambasket, en estos días desde USA donde estoy siguiendo desde ayer las summerleagues de la NBA. Estamos en la primera etapa en Orlando. Hay que estar con el procesador mental a tope, por que sólo estamos aquí dos días y han subido los equipos que participan a ocho, con lo cual vemos cuatro partidos seguidos cada día en horarios de una, tres, cinco y siete. Prácticamente sin descanso, con el jetlag apretando (los ojos se abren sin permiso a las cuatro de la mañana y ya no hay quien los cierre otra vez), el primer día se hace muy duro intentando poner toda la atención posible para situar rápidamente a todos los jugadores (suerte que en esta liga, no en Las Vegas, hay un servicio de catering para los scouts donde te puedes reponer un poco con los grandes referentes de la cocina americana: hamburguesa, hotdog y pasta). Para conseguir situar a los jugadores como decía siempre es de gran ayuda la presencia en estas ligas de jugadores que las pasadas temporadas han jugado en Europa. Hay bastantes conocidos por aquí como podéis ver en la foto: un emparejamiento ACB entre Richard Hendrix, de Granada, y James Augustine, de Gran Canaria (es el del nuevo look afro en el peinado).

También hay caras conocidas en los banquillos. Ahí tenemos al incombustible Herb Brown, (el tercero sentado por la izquierda), que hace ya bastantes temporadas llegó a Vitoria y supuso una nueva aportación al baloncesto ACB en cuanto a la incorporación de muchas de las técnicas de análisis de partidos que ahora ya se han convertido en habituales en todos los equipos. Con 74 años, nada más y nada menos, está de asistente en los Charlotte Bobcats, equipo en el que durante la temporada ayuda a su hermano Larry Brown. Herb fué entrenador jefe de los Pistons allá por los años 70, concretamente entre 1975 y 1978.

A pesar de lo apretado del horario no penséis que los españoles que estábamos en Orlando hemos vivido tan metidos en nuestra locura por el baloncesto como para olvidarnos de la Roja y del partido de semifinales del Mundial contra Alemania. Los ordenadores portátiles han luchado contra las idas y venidas de la señal para poder seguir la victoria en las paradas de los partidos NBA. Ahí queda una muestra con Del Bosque sufriendo y los americanos en pleno calentamiento.  Hemos recibido las felicitaciones de nuestros colegas italianos, que estaban sentados a nuestro lado, aunque yo creo que lo hacían con la boca pequeña y que en la final irán a favor de Holanda. Veremos si podemos repetir la experiencia en Las Vegas el día de la final. Nos vemos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *