Quede claro que fútbol es fútbol, que es el deporte rey y que un Mundial es un acontecimiento planetario. Vale.
Coincidiendo fechas con los primeros días de tan multitudinario evento se está disputando una gran final de baloncesto, con dos grandes equipos plagados de grandes jugadores, una final vibrante, plena de intensidad, confrontación táctica, emoción y sorpresa.
Dicho ésto no me parece normal que las principales emisoras de radio, incluidas las públicas, no tengan espacio, tiempo o interés (general, deportivo o económico) para transmitir toda una final de la liga ACB y sin embargo, vibren sus gargantas cantando los goles de un extraordinario, sin ningun género de dudas, Sudáfrica-Mexico o de un memorable Brasil-Corea del Norte. Algo falla.
Se acerca la final de la ACB, y ya ha comenzado la de la NBA. Puede ser un buen momento para comparar las dos ligas (hace 15 años sería utópico, ahora no tanto) y sacar conclusiones de ambos estilos. Los que no seguimos normalmente la liga americana hacemos “un esfuerzo” por ver la final, más si cabe si la juega 

Con los problemas de instalaciones para practicar baloncesto en condiciones que hay en Granada, estamos haciendo nuestro trabajo de post-temporada en la mítica nave de Albolote, el pabellón municipal
Tras casi 13 horas de vuelo, ya me encuentro en Asunción (Paraguay). Un viaje largo para un reto enorme, dirigir a las dos selecciones nacionales del país en los próximo Juegos Sudamericanos.
Os imaginais que en la ACB, en la eliminatoria de cortos, quiero decir de cuartos (no sé qué me pasa que siempre me equivoco), hubiesen caido eliminados Barcelona, CajaLaboral, Real Madrid y Valencia. Increible, ¿no? Pues es exactamente lo que ha pasado, salvando las distancias, en la liga alemana. En la primera eliminatoria de play-off por el titulo han sido derrotados los cuatro primeros de la liga regular, Ewe Baskets, Alba Berlín, Goettingen y Telekom Bonn. Tras las 34 jornadas disputadas, estos cuatro equipos habían acabado muy igualados entre ellos, sólo una victoria de diferencia entre los dos primeros empatados y tercero y cuarto, también empatados, pero a una distancia de dos victorias con el quinto, tres con el sexto y séptimo, y a cinco del octavo clasificado. Es aún más sorprendente este hecho teniendo en cuenta que en Alemania la serie se juega a cinco partidos y no a tres como en España. A pesar de ello, hay incluso algún equipo, como el Telekom Bonn, que ha perdido por un contundente 3 a 0, y dos series más que se han decidido por 3 a 1.
En mi primera colaboración con