la zona 1-3-1 de pedro garcía losada (y IV). Por José Luis González

Apenas diez días después de hacer un poco de historia en Madrid –rara vez el Estudiantes, el Canoe o el Cajamadrid se quedaban fuera de un Campeonato de España–, emprendimos rumbo para Almería que era la sede de la fase nacional en donde los ocho mejores equipos de toda España íbamos a competir por el título de campeón de España. Viajamos, por la noche, en un antiguo tren expreso porque el club no tenía dinero para un autobús y ésta era la forma más barata de trasladarnos hasta Almería. Llegamos a la capital andaluza hacia las nueve de la mañana y nos fuimos andando hasta un modesto hostal donde íbamos a estar alojados durante el campeonato. Dejamos las cosas, comimos y nos marchamos al Pabellón Municipal donde ese mismo día debutábamos contra el CAI Zaragoza. Los maños nos metieron una cruja: ellos llevaban dos días en Almería, se habían entrenado en la cancha de juego y afrontaron el partido en las condiciones ideales.
Supimos reaccionar, descansamos y nos concienciamos para derrotar al Joventut de Badalona… y lo conseguimos. ¡Vaya partidazo! Ganamos por tres puntos a un equipo que físicamente era muy superior al nuestro, pero que nunca supo atacar nuestra zona 1-3-1, la zona de Pedro García Losada. El otro equipo de Badalona, el Sant Josep, que había ganado la repesca al Cajamadrid, fue nuestra siguiente víctima… y nos metimos en las semifinales. Éramos los reyes del mambo; todos los días llamábamos a Madrid para contarle a Pedro nuestras hazañas y él nos seguía animando. Las semifinales fueron inaccesibles para nosotros porque nos topamos con el F. C. Barcelona, equipo temible que lideraba un tal Ferrán Martínez, pívot internacional de 2,12 metros que ya por aquel entonces se entrenaba con el primer equipo del Barça.

Las semifinales las jugamos un sábado por la tarde y nuestro presidente nos pidió dejar el hotel de concentración y regresar a Madrid esa misma tarde para ahorrarnos una noche de alojamiento. Nosotros le pedimos que nos dejara quedarnos para ver la final del domingo que enfrentó al Real Madrid y al Barcelona y que ganaron los segundos. José Luis Cantero accedió y hubo juerga nocturna en Almería y al día siguiente pudimos ver ese partido final de claro dominio culé.

Acabó la temporada, una temporada mágica para el club Dribling y Pedro García Losada se fue apagando como una vela. Una tarde nos avisaron de que había muerto. Nosotros ya éramos juniors. La siguiente temporada estaba comenzada, el primer equipo jugaba en Primera División B con el patrocinio de una cerveza desconocida que se llamaba Kanterbrau y en todos los pabellones de Madrid y de España se guardó un minuto de silencio en su memoria. Perdimos a un gran entrenador, a un amigo que había hecho una apuesta personal por todos nosotros, que nos enseñó a ser jugadores de baloncesto y que, sobre todo, nos enseñó a tener orgullo y a creer en nuestras posibilidades hasta límites insospechados.

CAPÍTULO 3

CAPÍTULO 2

CAPÍTULO 1

9 comentarios

  1. Maja dice:

    FELICIDADES POR EL RELATO, ME HA ENGANCHADO Y ME HA GUSTADO, OTRO BALONCESTO POSIBLE, MÁS HUMANO, MÁS HUMILDE, LLENO DE MATICES…

  2. Joan dice:

    LA HISTORIA ME PARECE MUY BUENA, PERO CREO QUE EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS Y NO ME PARECE BUENA IDEA QUE UN EQUIPO JUVENIL, CADETE O INFANTIL LOGRE SUS EXITOS GRACIAS A UNA ZONA… AUNQUE, INSISTO QUE LA HISTORIA Y LO QEU CONLLEVA DETRÁS ES MUY BUENA Y ESTARÍA BIEN QUE MUCHOS ENTRENADORES Y JÓVENES LA LEYERAN

  3. Matías Gurpegui dice:

    Pues yo tampoco lo entiendo, en mini-basket es lógico, pero en cadetes o juveniles no creo que sea un pecado hacer una buena zona para crearle problemas a un equipo que físicamente sea muy superior a tí y te pueda hacer daño en hombre.

  4. Nacho dice:

    La zona 1-3-1 que hacíamos simplemente era un factor sorpresa en momentos decisivos, pero lo realmente importante era el ESPIRITU DE EQUIPO y LA CONFIANZA que nos dio la misma FUERZA que permitió a David ganar a Goliat!

    Gracias Jose Luis por revivirlo de una forma tan genial.

    Un abrazo,

    Nacho Pérez.

  5. YO PERTENECIA A ESE GRUPO DE JUGADORES QUE
    FORMABAMOS UNA FAMILIA EN EL CLUB DRIBLIN QUE TIEMPOS AQUELLOS ,ESA ZONA 1-3-1 FUNCIONABA GRACIAS AL ESPIRITU QUE TENIA ESE CLUB Y ESE GRUPO DE GENTE LAS GANAS QUE LE PONIAMOS.
    SALUDOS A TODOS

  6. Jaime dice:

    Yo jugué en el Dribling en Almería, me ha emocionado este relato. Recuerdo a Andres Valdivieso, Daniel, Javier, Óscar y varias caras más…

  7. Eduardo dice:

    Resulta que hoy, 30 años después de aquel campeonato de Almería, me he puesto a buscar el nombre del equipo que no recordaba de aquel campeonato y… no sólo lo he encontrado sino que me encuentro con la historia vista desde otro lado. ¡¡¡Enorme!!!
    Yo jugaba en el CAI (con el nº12 por si alguien tiene memoria de elefante).
    Un fuerte abrazo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *