
En una de esas típicas reseñas sobre los jugadores americanos en las que podemos descubrir el nombre de los padres del jugador, a qué juegan sus hermanos, en qué se ha graduado en la universidad, de dónde es él y a qué dedica el tiempo libre, Rajon Rondo, base titular de los Celtics de Boston, confiesa que su película favorita es Cinderella Man. Protagonizada por el actor australiano Russell Crowe, cuenta la historia de un boxeador que existió realmente allá por la Gran Depresión, James J. Braddock. De ascendencia irlandesa, peleó hasta quedarse a las puertas del campeonato, se vió obligado a dejar el boxeo y trabajar en los muelles para sobrevivir en medio de la gran crisis provocada por el Crack del 29 y, casi por casualidad, tuvo la oportunidad de disputar un combate para cubrir una baja y ganarse unos dólares. Tras ganar sorprendentemente ese combate, retomó su carrera y su caracter le llevó a ganar el Campeonato del Mundo de los pesos pesados el 13 de Junio de 1935 y convertirse en un héroe para tanta gente en dificultades económicas de su época, un simbolo de superación personal y humildad que le otorgó el sobrenombre de Cinderella Man (ceniciento). Leer más
Poco le ha durado la alegría del ascenso a los sufridos aficionados maños que han visto como, después de esperar muchos años antes de poder ver a su equipo competir de nuevo contra los mejores, el CAI vuelve a perder la categoría a las primeras de cambio. Al disgusto deportivo hay que añadir la sangría económica que supone no poder recuperar gran parte del dinero que se precisó en concepto de canon de ingreso a la liga ACB. Por lo que respecta a los baleares se han convertido, en su todavía corta experiencia en la liga ACB (4 temporadas), en unos auténticos especialistas en salvarse en el último suspiro. Unas veces lo consiguieron ganando el último partido, otras perdiéndolo pero saliendo favorecidos gracias a los demás resultados que se produjeron, y esta última temporada, incluso pueden salvarse a pesar de ocupar una de las plazas de descenso.
Este sábado se inician las eliminatorias por el título ACB con el formato a dos victorias que se determinó la temporada pasada. Real Madrid y Joventut de Badalona abrirán el fuego del tiempo de play-off, quizás con la memoria puesta por parte blanca en la eliminatoria trampa de la temporada pasada frente al Unicaja de Scariolo, que significó la eliminación del lider indiscutible de la liga regular, después de una muy buena temporada, frente a un decepcionante octavo Unicaja. A las primeras de cambio, 2 a 0 y «pa casa». Para algunos esa eliminatoria fué sinónimo de emoción, de gran interés para el aficionado y un toque para los equipos y la exigencia de competitividad de cada partido.
Dos históricos del baloncesto europeo han descendido en los últimos días. Primero lo hacía en Francia Pau Orthez, dirigido por ilustres jugadores y entrenadores de su exitoso pasado reciente como
La temporada ya terminó para muchos equipos, para otros acabará en pocas semanas y ante sí nos espera otra vez un largo periodo sin competición oficial. Teniendo en cuenta que la mayoría de los equipos ACB empezará la pretemporada a mediados de Agosto o los diversos LEBs a inicios del mismo mes, tenemos mínimo 2 meses o en el mejor de los casos 3 meses sin partidos oficiales. Este tiempo puede y debe de ser empleado para realizar actividades que durante el año por la vorágine de la competición vamos dejando en un segundo plano.
Siete segundos para el final del último cuarto del último partido. Dos equipos empatados en la clasificación y empatados a 59 puntos en el marcador. El que pierda, se va a la LEB. Siete segundos. El camino para llegar hasta aquí ha sido largo y muy duro y ahora sólo quedan siete segundos. El árbitro acaba de pitar una falta de ataque que podía haber sido de defensa. El árbitro podría haber pitado falta de defensa en una acción entre 
Estamos acostumbrados a esperar hasta la última jornada de liga para conocer los equipos que descienden. Siete u ocho meses de competición no son suficientes para despejar dudas y año tras año hay equipos que se juegan su continuidad ACB a una sola carta. Esta temporada además, la incógnita generada por el caso Obradoiro, obligará al equipo que quede penúltimo a esperar unas semanas para saber a ciencia cierta en qué competición militará el próximo curso. Una victoria, a veces incluso un average, acaba siendo la clave para que todo el trabajo sea calificado o no de fracaso. Esta incertidumbre que viven los equipos a lo largo de la temporada provoca multitud de cambios de entrenadores y jugadores que genera una gran inflación y desgasta, y de qué manera, la ya de por sí maltrecha economía de los clubes.