Lo primero que debo decir, es que me alegra escribir este nuevo post o artículo, ya que trata sobre mi profesión y es una muestra de la situación que actualmente vivimos. No sé si será culpa de Angela Merkel o de los polacos que presiden la Unión Europea en estos momentos, puede ser que poco a poco las Juntas Directivas de los equipos valoren más la figura del técnico, o sencillamente, que estamos en la ruina…, no voy a entrar en esto, pero vamos a analizar como poco o nada se han movido los banquillos esta temporada iniciada, hecho que permitirá que casi todos los técnicos se COMAN EL TURRÓN.
ACB: De los dieciocho equipos participantes, todos los entrenadores que han comenzado la campaña siguen en su puesto. BRAVO
LEB ORO: Dieciocho equipos en competición, cero cambios de banquillo. EXCELENTE.
LEB PLATA: Trece equipos en liga, SOLO UN CAMBIO, en Plasencia. BIEN
LIGA FEMENINA: Catorce equipos en Liga, SOLO UN CAMBIO, Ros Casares (líder invicto). NOTABLE.
Las cuatro ligas más profesionales de España, han cambiado a dos técnicos de cincuenta y tres posibles. No sé si EL ALMENDRO había pensado en esto, se comerá más turrón que nunca en el gremio de los técnicos. HISTÓRICO?
Un saludo y que aproveche.
Buenos días, tardes o noches…todo en relación a la hora en que me estéis leyendo. Mi nombre es TRASPIES y, como diría una cantante española internacional: “ Hoy quiero confesar que estoy algo cansado…”.
En la frontera del pesimismo que puede llevar en próximas fechas a la
En estas fechas previas al inicio de las competiciones de clubes de cada país europeo se ha hecho habitual en los últimos años la celebración de fases previas de las competiciones europeas, es decir, un grupo de clubes que compiten por ocupar las plazas aun no asignadas tanto de la Euroliga como de la Eurocup. Estos partidos son realmente importantes para muchos clubes que buscan en Europa la repercusión económica y deportiva que quizás no pueden conseguir en sus ligas respectivas. Estar o no estar, ese es el dilema para algunos equipos que pueden dar sentido a toda una temporada y a una importante inversión económica por el objetivo de disputar la Euroliga o la Eurocup.
Se sabían el camino.
Si la subida de la bilirrubina ayudó a
Hemos pasado de la noche al día de la luz a la oscuridad. De anotar 62 puntos en dos cuartos para enmarcar, a acabar un partido con solo 57 puntos tras más de ocho minutos sin conseguir una canasta. De demostrar una gran actividad en todos los sentidos a dejarnos hipnotizar por el ritmo cámara lenta de los turcos. De destrozar cualquier intento de reacción de los lituanos con triples demoledores, a 4 tristes triples de nuevo con un 23’5% frente a Turquía.
Como en uno de esos clásicos pasatiempos que aparecen en periódicos o revistas, en los que te presentan dos imágenes que parecen idénticas pero tienen varias diferencias, más o menos ocultas, que tienes que descubrir, España ha ofrecido su mejor versión derrotando con solvencia al anfitrión. Los matices que han marcado la diferencia entre lo que habíamos demostrado hasta ayer y el extraordinario juego, sobre todo en la primera parte, que hemos desplegado frente a Lituania es lo que voy a intentar descubrir. Empezaré por lo más evidente:
No tiene que ser fácil. Está claro que a la mayoría nos gustaría ver un juego más brillante de la selección española, una mayor intensidad en la defensa y en algunas expresiones o un dominio más abrumador de nuestros rivales en el marcador final. Ni el ambiente que rodea a la «gira» de preparación (ya es sintomático que se le llame de esa manera), ni la entidad de los primeros equipos a los que nos hemos enfrentado, ni el nuevo formato de competición, como comentaba ayer, ayudan a que los nuestros afronten al 100% desde el primer segundo del partido inaugural hasta el último de la final una competición tan importante y exigente como la de este Europeo, con el reto siempre presente en el horizonte de la clasificación directa para la Olimpiada de Londres.
Es posible que viendo el resultado, acompañado de los comentarios de la transmisión televisiva, pueda dar la sensación de que se ha sufrido para ganar a Polonia en la jornada inaugural del Europeo de Lituania. Particularmente creo que no es para tanto, pese a la proximidad real en el marcador en los últimos minutos. Hemos hecho un buen inicio, en el que hemos marcado la diferencia real entre ambas selecciones a partir de un buen trabajo defensivo, especialmente en la presión al balón y las líneas de pase de nuestros exteriores, y hemos conseguido una ventaja que, a pesar de las aparentes apreturas finales, ha sido suficiente.