

Aquí pasa algo. Qué gran frase. Hay muchas veces que un equipo o un buen jugador no acaba de funcionar y en realidad no pasa nada. No al menos de lo que mucha gente empieza inmediatamente a pensar y a manifestar. Lo fácil para algunos es llegar a la única conclusión que pueden o quieren entender: hay problemas con el entrenador. No es posible que este equipo no juegue como antes.¿Cómo es posible que este pedazo de jugador lo haga tan mal o juegue menos minutos que el año pasado? Aquí pasa algo. Seguro que está peleado con el entrenador.
Lo primero que no me parece correcto es llevar las decisiones de un entrenador o su relación con los jugadores al terreno personal. Lo de que “el profe me tiene manía” está muy bien para ciertas edades, pero en deporte de elite estamos tratando a profesionales y las decisiones que se toman no son personales, son profesionales.
Casi siempre este tipo de desajustes se dan cuando un entrenador intenta cambiar una situación de privilegio o cuando hay jugadores que no juegan los minutos que ellos creen merecerse. Y casi siempre esos minutos que deberían jugar obedecen a una especie de derechos adquiridos, a un cierto status de nobleza, y no al rendimiento efectivo que están aportando al equipo o a su trabajo diario en los entrenamientos o a su actitud dentro del grupo o a su implicación con la situación del equipo y del club. Leer más
Definitivamente, lleguemos a donde lleguemos en este Europeo, no habrá sido pasando por una alfombra roja, sino después de sufrir cada uno de los partidos. He ido aprovechando los tiempos muertos y los periodos entre cuartos para seguir la etapa de la Vuelta con final en Sierra Nevada y la verdad es que a veces se confundían ambos eventos deportivos. La Selección se ha pasado el partido contra Turquía «haciendo la goma» y, claro, al final la goma se ha roto. Mucho se está comentando la debilidad defensiva de nuestro equipo y, a pesar de que hay aspectos mejorables, cuando de verdad sufrimos en los partidos es cuando no metemos. Anotar en la primera fase 57 puntos fue sinónimo de derrota contra Serbia y los 60 de hoy también lo ha sido contra los turcos. Me ha sorprendido lo poco que hemos corrido. Es cierto que ellos han tenido claro el objetivo de parar cualquier opción de contraataque con faltas, pero creo que podíamos haber forzado un poco más la máquina teniendo en cuenta que somos uno de los mejores equipos del torneo en rebote defensivo y tenemos verdaderos especialistas, tanto exteriores como interiores, corriendo el campo.
No he podido ver el partido contra Eslovenia en directo porque tenía entrenamiento, pero lo he grabado y lo he visto después, sabiendo que habíamos ganado con una prórroga. He tenido tiempo de ver algunas de las noticias sobre el partido y me ha sorprendido leer que «habíamos ganado pero que seguían las mismas sensaciones de duda». No he tenido esa percepción viendo la victoria de esta tarde. Me ha parecido precisamente que las sensaciones que transmitía el equipo han sido mucho mejores. Creo que hemos jugado con mucho más ritmo y también con mejor determinación ofensiva. El banquillo ha vibrado de manera muy distinta a las caras largas de los otros días, ha celebrado las acciones de mérito y ha vivido con mucha más intensidad un partido tenso, difícil de afrontar, frente a un equipo que ha jugado bien, agresivo, ante un equipo que ha competido con todo por la victoria. Hay que ser consciente de que es imposible pasar, tras dos malos partidos, a jugar maravilloso, brillante. España ha sabido sufrir y en los momentos importantes ha estado bien. Creo que ganar ha sido un paso adelante muy interesante de cara a futuros partidos contra Turquía, Polonia y Lituania. 

Esta claro que el entrenador jefe es el máximo responsable de un equipo, que debe tener asistentes que le hagan mejorar tanto a él como al equipo en todo lo posible. Pero vamos a la élite, ¿por qué en unos equipos hay dos miembros denominados entrenadores y en otros cuatro?, ¿es tanta la diferencia?.
Retomo la actividad en ‘Teambasket’ para volver a hablar de baloncesto de formación, concretamente para destacar un magnífico artículo publicado por
CUOTA FEMENINA.
Uno de ellos es 